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La bienintencionada lucha de los casinos contra el sida

Como cada año se organizan determinados actos solidarios para la lucha contra una enfermedad en torno a la cual giran muchas mentiras. En el Dia del sida diferentes colectivos y empresas realizan toda clase de actos o donan determinadas cantidades de dinero de forma que presumimos desinteresada.

El ámbito de los casinos y el juego en su más amplio sentido no es ajeno a esta causa, y hay portales como Crazy Vegas que organizó una jornada especial en donde una cuarta parte de los beneficios de los juegos iban a ir destinados a una organización, Nkosi’s Haven,  que está metida en la causa y que está trabajando en Sudáfrica con especial atención a huérfanos y presuntos infectados por el vih.

Este casino online recaudó la nada desdeñable cantidad de 18493 dólares que donó de forma íntegra a Nkosi’s Haven para que siga desarrollando su labor. Por supuesto, hay poco que objetar cuando una empresa decide donar parte de sus beneficios para una buena causa en donde trabajan y colaboran muchas personas de forma desinteresada, aunque haya otras en diferentes organizaciones de las que no se pueda decir lo mismo.

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El caso es que en el Día del sida se vuelve a alimentar la falacia de la teoría oficial vih/sida, la cual atribuye un problema de inmunodeficiencia a un supuesto virus que jamás en la literatura científica ha sido aislado ni fotografiado, diagnostica a enfermos utilizando pruebas que sus mismos creadores y que los mismos prospectos señalan como inválidas para la detección del supuesto virus, y que además buscan medicar a los pacientes con productos peligroso como el AZT o antirretrovirales que jamás han demostrado su eficacia.

Para más inri, y en el caso español, las políticas y planes de acción para la lucha de esta enfermedad se fundamentan en los artículos del doctor Gallo, condenado por fraude científico, y de Luc Montagnier, verdadero descubridor del vih (aunque nunca lo descubriera realmente), y que ha reconocido ya públicamente que todo lo que se dice sobre esta enfermedad es incorrecto o directamente falso.

Así está el estado de cosas, y es una lástima que los esfuerzos invertidos en el Día del sida no vayan destinados a iniciar una verdadera campaña informativa y a cortar el grifo del despilfarro del que vegetan numerosas entidades “sin ánimo de lucro”.